La receta del sabio
Cuentan que dicen que cuentan: Que hace muchos años, en una galaxia muy lejana, los niños, las niñas y los niñes jugaban día tras día a cosas muy serias. Uno decía: "Juguemos a las damas marcianas". "¡No! Mejor juguemos al golf lunar". "No, chicos, mejor a los jueguitos ultrasónicos". Así pasaban mañanas, siestas y tardes grises, frías y monótonas. Ya nadie salía a las calles, terrazas, canchas ni plazas. Ya nadie compartía un alfajor. Así fue como les, las y los niños hicieron una asamblea por el cambio climático. Votaron por ver al sabio científico (o viceversa). Le consultaron cómo era posible atraer más calor a todos. El anciano sabio (científico) habló y casi disertó sobre una estrella imponente que, por la lujuria de los hombres, se agotó. El anciano sabio, científico y espeleólogo dijo que lo suyo no era cuestión de magias, sino de una gran cultura ancestral que en ciertas cuevas supo de una receta ultrasecreta (pero ya no). Esta consistía en:...